Google+ Agapornix esquizofrenico: Overexposure

Metricool

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Tuesday, June 5, 2018

Galán de Telenovela. Luis Miguel vs José José


Reconozco que no soy fan. Su música no me vuelve especialmente loco y me es muy difícil diferenciarlo de cuando Bisbal canta boleros. Pero su biopic. ¡Ay madre! Qué maravilla. Qué sutileza. Qué lavado de cara y pinkwashing. Sin venir esto a cuento pero me gusta mucho el término. 

La cosa es que la plataforma que lo mismo te hace un documental de Funko que una serie de calado teen, el único calado que tienen realmente, pues ha producido esta maravilla. Luis Miguel, la serie. Un paseo por los primeros años de El Sol de México. Estrella rutilante con claroscuros, secretos, dramas familiares y pactos demenciales. 

En ella descubrimos a uno de los mejores villanos desde Concha Velasco en Herederos, como sabéis ella ocupa mi top 1 de malas de series. Luisito Rey, el padre. Gran estrella española que se va a hacer las Américas y se quedó allí. Como buen padre de niño artista de la época lo explota, maltrata, utiliza, droga e incluso roba. Después de todo eran los 80. 


Se habla de posibles tratos con militares del régimen para lanzar la carrera de Miki, como lo llaman en casa. Incluso se deja caer que consigue que El Niño cante en la boda de la hija del presidente porque ofreció carnalmente a su mujer, quien sufre lo indecible y todo el rato cada vez que hacen un flashback. La desaparición de la madre es harina de otro costal. No entraré ahí por falta de tiempo. Investiguen. Madre Luis Miguel en Google y a gozar. 

La serie está plagada de secundarios de lujo y celebrities de la época. Uno de los capítulos se desarrolla durante la boda de Yuri. Si eso no te engancha yo ya no sé qué puede hacerlo.  

Mención aparte merece el pelazo de Luis Miguel, el cuerpazo de Luis Miguel, los lookazos de Luis Miguel, la casa de Luis Miguel y toda la ambientación. 


Y después está, José José. Ay madre. Aún siendo un artista de la misma talla que LuisMi, en el caso de Mr Sold Out, la historia no lo ha tratado igual, no. 

Bien es cierto que su música pertenece a otra línea. La canción ligera de finales de los 70, la música para planchar, la música pa escuchar un domingo. Nadie duda de la magnífica voz de Pepe y de sus 30 años de carrera cosechando éxitos peeeero no se ha vendido igual. 



Y su serie tampoco. Su serie no cuenta con la cuidada ambientación y producción de Nesflic. Es un producto de TeleMundo. No es baladí, ojo, que es un monstruo del entretenimiento también, pero la serie destila ese aire kitsch y romántico de las telenovelas, no en vano tiene 70 CAPITULAZOS. Esas casas de atrezzo que siempre parecen decorados, esos exteriores demasiado iluminados, esa actuación exagerada. Una delicia. 

En la historia también encontramos a un padre malvado que se aparece en forma de fantasma que avisa a lo Scrooge de los malos pasos que va dando Pepe y que ya cometiera su padre, llevándole a abandonar su casa, a la bebida y el adulterio. 


Todo el mundo bebe. Mucho. Todo el rato. Sin hielo y sin gas. No hay momento malo para empinar el codo. De hecho, es evangelio que el artista tuvo graves problemas con el licor como ya tuviera Vicente Fernández, por ejemplo. 

Al contrario que LuísMi, la historia de JJ es más cruda y sus comienzos más penosos, con fracaso de disco incluido y actuaciones en bares y tabernas. También se incluyen personajes secundarios más livianos para quitar hierro a la trama, como las dos señoras que van a las fiestas a dar el braguetazo. Por supuesto, también salen celebrities de la época como el tipo del bigote, Mauricio Garcés, un galán de la época en toda regla. 


En conclusión, ninguna en mejor que la otra porque ofrecen diferentes experiencias. 


Monday, September 18, 2017

Dulce y Callado

- No insistas, no te humilles más ¡Levántate, por favor!- Decía Bruno mientras le asía por los brazos- Sabes que esto no puede seguir. Es demasiada carga para mí. Demasiadas mentiras, demasiadas apariencias. ¡Esto me está destruyendo! ¡Ya no sé quién soy, ya no sé qué siento! ¿Comprendes?
Alberto lo miraba con los ojos brillantes por las lágrimas.
- Así que esta vez es de verdad- suspiraba mientras le dirigía una mirada de incredulidad y tristeza- Siempre había temido que este día llegara y lo ha hecho. Todas las mañanas me despierto y te veo a mi lado, preguntándome: “¿Será esta la ultima noche? ¿Le volveré a ver?” Pero rápidamente me obligo a apartar de mi mente esos pensamientos, porque abres los ojos y me miras. Me miras y sonríes. Entonces sé que te volveré a ver.
Se hizo el silencio, un silencio todavía más triste que las palabras de Alberto. Solo se escuchaba el monótono discurso del informativo. Sus palabras se desplazaban perezosas desde el salón hasta el dormitorio.
Bruno y Alberto se conocieron, como tantos otros, una noche de juerga. Lo que empezó como una noche de desahogo y sin importancia, terminó en algo más serio. Habían mantenido una relación, por calificarla de alguna manera, que duraba ya 6 meses.
Alberto nunca creyó que aquello fuese a durar más de lo que estas cosas suelen durar, es decir, una noche y si eras muy buen amante dos, pero poco más. Tampoco pudo creer cuando el lunes por la tarde, en la pantalla de su móvil, apareció intermitente el nombre de Bruno. Emocionado y receloso aceptó la llamada. Al otro lado del auricular escuchó con claridad la dulce voz del otro chico. Hablaron por más de una hora. Si bien hay que decir, que su conversación fue más bien superficial y liviana, al final acordaron volver a verse un par de días más tarde, el miércoles en una cafetería.
Alberto no cabía en sí de la emoción. Inmediatamente, llamó a todos sus amigos, empezando por Eva, su mejor amiga. Eva fue la primera que supo de su peculiar “opción de vida”, como él solía decir. Amigos desde la niñez, este hecho no hizo sino reforzar el lazo que, durante años, se había formado entre ellos.
Los días se arrastraron lentamente hasta que por fin, llegó el miércoles. Después de pasarse dos horas decidiendo qué ponerse, salió de casa en dirección al café. A medida que se iba acercando al lugar, la duda iba creciendo en su interior. ¿Y si no se presentaba? ¿Y si era un psicópata? ¿Y si, y si…? Pero, llegó. Y entró, preparado para lo que pudiera ocurrir, tanto bueno como malo. Buscó con la mirada a Bruno. Le costó reconocerlo pero lo encontró. Estaba sentado en una mesa situada en una de las esquinas del café. Junto al gran ventanal de cristales azules. Leía una revista de motor. El sol de la tarde de agosto, entraba por la ventana e iluminaba la escena que, con el humo de los cigarrillos le conferían un aire de estampa de bar de posguerra. Bruno estaba guapísimo. Su pelo corto y rizado, estaba engominado y brillaba al sol. Su rostro blanco y redondo, donde solo resaltaban unos brillantísimos ojos verdes, chispeantes y llenos de vida. A pesar de ser varios años mayor que Alberto, seguía conservando una complexión fuerte, que mantenía con agotadoras sesiones de natación y algún que otro deporte, que su ocupada vida le permitía realizar. Alberto por su parte, era un muchacho alto y rubio, con la piel morena por el sol, gracias a las largas horas que pasaba en el mar con su tabla de surf. Hacía poco que había regresado de sus vacaciones y todavía conservaba en su rostro y su cabello, el aspecto saludable que la vida ociosa y la brisa del mar otorgan a los privilegiados que la disfrutan.
El chico se acercó a la mesa, Bruno levanto la mirada de las páginas de la revista
- Hola. ¡Ya pensé que no vendrías!
- Por nada del mundo me hubiese perdido esta cita


Y el resto es historia


Pero aquella mañana fría de Febrero, la historia parecía haber llegado a su fin. Esta vez Bruno no había correspondido con la acostumbrada sonrisa a la mirada de Alberto, tal y como hacía cada mañana. Por el contrario, retiró la vista y abandonó la cama. Mientras se dirigía al baño y con la mirada atónita de Alberto clavada en su espalda, dijo:


- Por cierto, esta noche vuelvo a mi apartamento.


Pasaron varias semanas hasta que Alberto volvió a tener noticias de Bruno. Desde que dejó la casa, el mundo se le vino encima. Se refugió por completo en su amiga Eva. Quien no sabia como sacarle de su inconsolable pena. No importaba si le cubría de halagos o si le gritaba las mayores barbaridades, nada parecía afectarle más que el hecho de que el único hombre que había querido le hubiese dejado de la noche a la mañana. No alcanzaba a comprender lo que había pasado. En qué momento había empezado a caminar solo, mientras Bruno se quedaba cada vez más atrás, más atrás, hasta que al final lo perdió de vista.
Aquella era otra mañana como las de las últimas semanas. Alberto se levantó dolorido en cuerpo y alma. Seguía sin poder pegar ojo. Dos negras manchas parecían haberse tatuado bajo sus ojos y su andar era desgarbado y lento. Se dirigía de su cama al sofá, donde vegetaría hasta la noche, instante en el que volvería a la cama. Ese era el peor momento del día. Cada uno de los rincones de aquella habitación desprendía el penetrante olor de Bruno. Éste entraba dentro de su cabeza y se instalaba en los más profundo de su cerebro, impidiendo cerrar el cofre que contenía los recuerdos de cuando estaban juntos.
Eva siempre le decía que lo mejor sería que se mudase una temporada con ella, hasta que se calmaran las cosas. Pero cada que le sugería esto, Alberto se ponía como una fiera, presa de una rabieta monumental, que terminaba con un éxtasis de llanto que lo dejaba sin fuerzas.
Inmerso estaba en el tremendo esfuerzo que suponía arrastrarse hasta el salón, cuando sonó el timbre. De mala gana, se encaminó a abrir
- ¡Cuántas veces te tengo que decir que te lleves las llaves para no molestar!-
Gritaba mientras abría la puerta.
- Lo siento, pero hace algún tiempo que no tengo llave de esta puerta- dijo Bruno con una sonrisa.
Alberto no podía creer lo que estaba viendo, incluso se frotó los ojos para cerciorarse que no era un sueño.
- ¡Qué sorpresa!- dijo cuando fue capaz de articular palabra- Perdón, por mis maneras, pensaba que era Eva…es que siempre se olvida las llaves, pero bueno, tu ya sabes como es…-se miraron en silencio- pero qué… pasa, pasa, ¡no te quedes en la puerta!
Al pasar por delante, Alberto volvió a aspirar aquel aroma que le había y le seguía privando de tantas noches de sueño. Bruno había cambiado. Al menos, en cuanto a aspecto externo. Ahora llevaba el pelo engominado hacia atrás y solo el final de su melena se revolvía en salvajes rizos, eso sí, tan brillantes y suaves como antes.
- Disculpa el desorden, pero es que ayer tuvimos una pequeña fiesta y ya sabes como son estas cosas. ¡Siempre acaba todo hecho un asco!- dijo aparentando que su deplorable aspecto era debido a una fiesta. Obviamente, Bruno no se lo creyó, pero no dijo nada.
- Siéntate, ¿puedo ofrecerte algo?
- No, gracias, estoy bien
- Bien, y ¿qué te trae por aquí?- dijo algo alterado Alberto
- Verás, creo que no me porté muy bien contigo el día que…bueno…hace unas semanas y creo que te debo una explicación.
Alberto notó como toda la sangre de su cuerpo corría precipitadamente a concentrarse en su cabeza. Firmemente, rezó para no derramar ni una lágrima.
-Ah, bueno, ¡pst! ¡Esas cosas pasan! Total, tarde o temprano…
Bruno lo miró un poco extrañado. En verdad había sufrido.
- Ya, es cierto. Pero aún así…Yo me sentiría mejor si pudiese explicarte algunas cosas.
- Bueno, si eso te deja más tranquilo…
- Sí
- Adelante
- Verás, la verdad es que no sé por dónde empezar...

En ese instante, sus miradas se encontraron por primera vez desde que se abrió la puerta. Alberto estaba sentado al lado de Bruno en el sofá. Por un segundo, el tiempo se paró. Solo existían las verdes esmeraldas de Bruno y los cristales azules del otro. Lentamente sus cabezas se acercaron y sus bocas se unieron en un beso. Temeroso y tímido al principio, pero que, a medida que se iban reconociendo y recordando sabores y texturas, se iba transformando en algo más salvaje y brutal. Se vieron envueltos en el huracán de sus pasiones y comenzaron a arrancarse la ropa. Mientras recorrían mutuamente cada milímetro de la piel del otro, como tantas veces lo habían hecho, pero como sintiendo como si fuese la primera vez.  Las finas manos de Alberto volvieron a despeinar los negros rizos de Bruno, quien volvió a gustar el salado sabor a mar que emanaba de la piel del muchacho. Rodaron por el sofá durante interminables segundos, recordando, olvidando, aprendiendo e inventando, hasta que, extenuados, acabaron tendidos sobre la alfombra. Sudorosos y jadeantes, mirando al techo. Así permanecieron, quietos y en silencio, solo oyendo como su respiración se iba haciendo cada vez más calmada, hasta dejar de oírse.

Wednesday, June 24, 2015

Encuentre las 5 diferencias...

Pues sí, antes de que se cumpla el año de inactividad, vuelvo al teclado. No porque haya pasado nada relevante que me haya obligado, ni siquiera lo de Marujita, una grande, la eterna eclipsada, siendo igual que todas, nunca brilló.

La cosa es que he visionado el vídeo de Ylenia... Y meh, ni me gusta ni no. Sólo se me pasaba una cosa por la cabeza... Yo esto ya lo he visto.

Y vaya si lo había visto:



No sabemos si es un tributo a los grandes vídeos de Valemusic, nuestra very own Motown o bien es que el vídeo se lo ha pagado ella, que también puede ser. Y me parece fetén. Se me ocurre que podría haber recurrido a los que le hacen los vídeos a Tamara/Ambar/Yurena, Uveefeuve, que se los deja de los más pintones. Sea como fuere, la Tiki Tiki tiene vídeo y canción. Y la bailaremos. Y nos la sabremos. Y hará bolos y todo será estupendo, estupendo. Pues claro que sí. Si los Gemeliers pueden, ella también.

Pero claro, ya sabéis que yo soy un clásico y por mucho que Ylenia sea... lo que sea que sea, Malena... la supera. La supera. Hay muchas razones para ello, por citar sólo unas cuantas:
  • Era mucho más mayor que Ylenia cuando arrasó con su súper éxito. Desde aquí sigo diciendo que se pincha poco en las fiestas (la canción, lo que haga cada cual en los rincones allá él. yo he visto Cuéntame y esas cosas acaban mal). Las Spices están muy bien, pero pon los 3 primeros acordes de Loca y observa la dannnsflor de Ultrapop o el Baila querida. Una locura, nunca mejor dicho. 
  • Hay coreografía. La hay, quizás imperceptible pero hay. Movimientos gestuales que acompañan a la letra de la canción, manitas tocando pecho al decir corazon, bracitos dislocados al decir loca, etc, etc. Una canción sin un poco de coreo... ya no es lo mismo. 
  • Cuerpo de baile. A ver, que sí, que la especie de modelo de 7 Camicie que le han puesto al lado pues sí, a ver, no se, es como muy de La Posada pero...no aporta nada. En cambio, Malena, pone a su buen par de mariquitas de chueca de toda la vida, con su buena camiseta de manga larga transparente, su buen pantalón ni ancho ni estrecho, 90´s en estado puro, porque era 2008, pero, los 90 style pesaron mucho en Valemusic. Cierra los ojos y recuerda las galas de OT. Las originales. No las otras. Ahora intenta seguir. 
  • Hay agua. Si, de repente está mojada. Está en bikini. De cebra. Animalier que se diría ahora. Estilo Safari Urbano dirían las Vogue incluso. Si en un video sale agua...las posibilidades de triunfar aumentan. Eso es así. Britney lo sabe y por eso Work B*tch pues hay mucha agua. Incomprensible, pero molona. Y Malena, que es lista pues dijo, "shhh, tú, chiqui, agua." Y agua.
  • Los looks. Malena, como Jon Hammond, no reparó en gastos de vestuario. De aquellas no había chinos ni Primars donde comprar los vestidos de fantasía que luce en el vídeo, no señor. Costeao. Eso sería bueno. No te digo yo que fuera de Trafaluc, que no estamos locos, pero un Stradivarius.... o un H&M, pero de los caros, de los de Limited Edition. Bien sexy, bien de pierna, bien de pechuga pero finamente, no de Primera Linea. Aquí hemos venido a triunfar
 Y así a grandes rasgos, puedo decir que....esperaba más. Esperaba playa, esperaba bikini, esperaba carne de hombre, esperaba piscina, esperaba discoteca, hasta Rafa Mora se lo curró más que tiene hasta product placement de Audi. Y eso que grabaron los exteriores en los unifamiliares de Médico de Familia.

Ah, el vídeo, que no lo he puesto.

Un besi.




Wednesday, October 16, 2013

Nos vemos en los bares

Porque todos tenemos uno en el que siempre acabamos. Siempre queremos ir a otro sitio, por cambiar, pero siempre acabas ahí. Porque lo conoces. Conoces la marca de la leche que usan, le puedes pedir aceitunas sin que te miran como un ser de otro planeta o puedes hablar de tus cosas, a veces a volumen no muy bajo. No pasa nada, es tu bar. Es tu sitio, es tu gente. Como Judith Mascó en Ferrero Rocher. 

Y en las series lo saben. Y les dan un bar para hacerlos más cercanos. Más humanos y nos identifiquemos con ellos. Por eso, y por mucho más, selecciono lo bares y cafeses más molones, bajo mi criterio, claro. Y de series que haya visto también. Las chicas Gilmore se pasaban el día en una cafetería también...con el fulano ese de la gorra y la camisa de cuadros, que bien podría ser La Bicicleta, pero no. Era otro. La cosa es, que como no he visto la serie, no la pongo.

Aquí van:

El Peach Pit de 90210. La mega típica hamburguesería tipo años 50. Los personajes pasaban las horas eternas en el lugar. No recuerdo haberlos visto comer jamás. Pero trabajaban allí, Brandon al menos y creo que Brenda también. Todo se lo podía contar al bueno de Pit...que nunca te daba buenos consejos pero le ponía mucho empeño.


La cafetería de la tia Raquel de Cosas de Casa. Este delirio de serie también tuvo su café. Lo abrió la tia Raquel cuando ya se cansó de intentar pillar un fulano que la mantuviera, a ella y a su perturbador hijo. No era el lugar más popular de Chicago pero siempre tenia alguna mesa llena. 


EL CBC de Al salir de clase. Nunca nadie supo que significaba. Dicen que Chico Busca Chica. Pero se podían dar todas las combinaciones posibles. Eran los 90 y los mariquitas como que todavía no eran  muy bien recibidos en la pantalla chica. Por no hablar de las lesbians. Que, aunque incómodo, siempre han salido mejor paradas. Gracias a Canal +. El local, además de tener un estudio de grabación para Turbo, también había actuaciones en directo de los grupos punteros del momento, como Tess.

Miranda tampoco sabe qué significa. 

El de Salvados por la campana. Que se llamaba Max's. Como el dueño. Dueño que, en un momento dado, se lia con Kelly. Un tema todo. Es un delirio ochentoso de colores neón, lineas en zig zag y collages. Tampoco comieron nunca. Sólo pedían patatas en esas cestas como de pan, de rejilla roja con una servilleta absorbe grasas. 


La taberna de Los Serrano. Una seria tópica del spanish way of life, no podía tener un lugar de reunión más clásico que....la taberna. La de palillo de dientes, servilletas y serrín. Ah, también jamones. Como el Palentino pero sin modenos. 

La de Two Broke Girls. Básicamente porque las chicas trabajan allí. Uniformes fascinantes y una cámara frigorífica que no debe ser tal porque entran, salen y se quedan dentro sin miedo a la congelación o a romper la cadena de frío. 


El bar de Melrose Place, Shooters, donde siempre estaba Jake jugando al billar. Así en bucle.


El bar del Empire de Gossip Girl. En realidad había más, pero este es el que más me gusta. Además porque he estado...jeje. Siempre había alguien sentado cabizbajo en un extremo de la barra y siempre, uno de sus amigos pasaba casualmente por allí y le podía contar lo que le ha pasado o se acuestan o ambas cosas. 


El Regal Beagle de Apartamento para 3. Pues un irlandés sin ser el nada de eso. Estaba justo debajo de los apartamentos en los que se desarrollaba la acción. Bien de capitoné y parqué. Todo muy friendly.

Mega Fan del 70's style. Y la decoración con cerámica de Talavera.

La de Bones, Royal Diner primero y Founding Fathers Bar & Grill. Todos van a celebrar allí que han pillado al malo o lo que sea que haya que celebrar. 


La de California Dreams, Sharkey's. Con esas tablas de surf de fondo y su decoración a lo Hawai. Allí es dónde se desarrollaba la serie, básicamente. Ah, y cantaban también. 


Chubbies, de Yo y el mundo. Sin más, simplemente por habernos descubierto a Topanga, como nombre y como persona, merece estar en esta lista.


El café Nervosa de Fraiser. Un café en el que te ponían el capuchino con leche de soja desnatada y sacarina en taza baja con plato helicoidal. Todo muy snob como merecía esta serie. 


La cafetería de Lana en Smallville, Talon Coffee Shop. Creo que se lo compró Lana.... Era un cine/teatro o espacio cultural, epicentro de la vida de villa chica que lo cierran y ella, conmovida y comprometida con su ciudad, lo reabre como cafetería. Siempre se iba en mitad de su turno con cualquier pretexto y cara de compungida. 


La cocina de la Sra Fletcher. Bien es cierto que no es un local, como tal, pero siempre era dónde el sheriff le contaba a la Jessica las novedades homicidas del momento. Yo siempre pensé que estaban liados pero en secreto. 

Sí, ya, no es la cocina pero don`t you just looooove what she's done to the place?

El P3 de Embrujadas. Creo que si no han destrozado el neón de la puerta 50 veces no lo han roto ninguna. Sólo el reloj de cuco de su casa ha sido destrozado más veces. Y quizás la puerta de entrada.


La Cafetería del Zurbarán de Fisica o Química. Pasaban las cosas más inverosímiles: Citas, chantajes, echadas en cara, quedadas con padres, rencores y desdichas....y todo en horas de clase....

Pues ala, a los bares.

PD. No he puesto foto de Los Serranos por pereza.

Tuesday, September 17, 2013

La sombra del Delfín

Ya lo sabéis y si no lo sabéis os lo digo. Esta temporada (y las siguientes, supongo) no puedo disfrutar de los 5 días de la marmota en lo que es, la fashion week por excelencia de nuestro pais. 

Atrás quedaron los días en los que una cartulina negra con una L en ella me abrían las puertas de los bakstages, salas de maquillajes, fron rous y drinking room. Those days are gone, como el Toni Romas de Génova o la gracia de Tamara Falcó, antes de hacerse mainstream.

El tema es que he tenido que "seguir" la fiesta de la moda española por lo que hacen las revistas. Que, he de decir, algunas lo hacen francamente bien. No me refiero a los comentarios ni explicaciones de las colecciones que, todos sabemos que se hacen lanzando palabras en una bolsas y las escoge un infante aleatoriamente. Me refiero a las fotos. Las imágenes que, como siempre, esconden la realidad. La realidad de los tejidos, de los maquillajes, los postizos, los dobladillos y el peso de las chicas que salen mil veces a pasear la tafeta de turno.

Pero eso es un poco lo de siempre. No voy a aburrir. Quiero hablaros de lo que a mi me ha parecido más interesante en esta edición. Y no, no es la vuelta de Carlos Diez, personaje que jamás entenderé, probablemente porque lo he debido conocer en el ocaso de su carrera y, de provocador, se pasaba de rosca. Sus desfiles, en fin. Pero, supongo, que me faltan datos. Si gente a la que admiro le hace entrevistas....será que se me escapa algo. No lo dudo. Quiero saber. Pero me refiero a la Ausencia de David Delfín en esta edición.

El tema, David said no to Merchi. Un tema. Con lo bien que le va ahora (sic) Echaremos en falta esos unplugged de Fangoria, esos modernos de camisas estampadas, esas horas tempranas en las que siempre desfilaba, supongo que para aprovechar el subidón del after y que sus invitados no se fueran a casa....no sé. No es lo mismo sin él. Por eso, yo creo, la pasarela lo tiene muy presente y le rinde homenaje, como a YSL, como a la silueta Dior o a Raf Simons en TODAS las colecciones de Nueva York y Londres. Para que después digan. 

Para que no echemos de menos a DD ni su troupe, he querido ver, forzando incluso, como la Merchi, el lugar donde el so-called enfant terrible de la moda española se movía como pez en el agua, le hacía estos guiños:

Moisés Nieto. Casi todo la primera parte de su desfile y, en especial, esta salida.


Llamadme clásico pero me recuerda mucho. 

Los Ailanto también se inspiran en sus monos. Me refiero a la ropa, claro. Esos vestidos largos como sudarios que estilizan con femeneidad de glamazona urbana...


Juan Vidal, flamante ganador del premio a la mejón colecsión, le hace un guiño al otrora también ganador del mismo premio: Blanco y radiante.


Sara Colemannn y sus modelos skaters ponen el momento happening a la paserela que, esta edición, se queda sin su show de cada año, eso si no tenemos en cuenta el momento striper de María Escote, no ella, sino la chica de la barra americana que abrió el desfile. Todo muy moderno.


Miguel Palacio, todo un veterano en esto de las pasarelas, demuestra que tiene su corazón y manda un saludo al de málaga con estas salidas:


Pero claro, todos sabemos que la troupe no se puede quedar en casa. Y si Mahoma (Hi, Barack) no va a la montaña.... Pues eso, que se plantaron todos en el Front Row de María Escoté y Carlos Diez.... DD itself, La Topi, La Bim ban bon, la Rossi y demás travelos allí que estaban.


Roberto Torretta se remonta a 2009 y aquella colección tan segunda piel. Tan color carne. Con ese rosa tan favorecedor para este guiño. No tanto en forma como en color:


Juanjo Oliva, quién no necesita inspiración para crear sus colecciones, echa la vista a la colección de 2011, la última que desfió en NY, para esta salida. Sí, forzado, pero me da igual. 


Incluso la gran Agatha, quiere despedirse, por ahora, del gran creador de nuestra época con esta reintrepretación de su modelo del verano 2013:


Seguramente Etxeberría no sabía que cuando creaba este look, en realidad se estaba inspirando, secreta e íntimamente, en aquel desfile de Otoño Invierno 2012 de DD...


Juana Martín no se enteró de mucho y se inspiró en Hannnibal, en vez de Delfín...


Y desde tierra extraña, una incondicional de la cultura española, Vicky Becks, también rinde sentido homenaje a esta gran figura, a la que todos hemos echado de menos en esta Merchi.



Un beso Da, vuelve pronto.

Tuesday, August 20, 2013

Junk Deluxe

El preppy está ya muy pasado. Al menos para las celebritis, aunque todavía quedan algunas que siguen apostando por el impoluto-style, la Palermo y poco más. Ahora parece que a todas y todos les ha dado por ir de malotas. Si hasta a gala del MET la han dedicado al Punk. El Punk es lo más. 

No voy a entrar yo a disertar sobre las bondades o maldades de este movimiento social y musical, bueno musical sí, es ruido. Ruido en general. No querida, Pink no es Punk y Avril Lavigne tampoco. Pero bien es cierto que es una opinión personal. A cada uno le gusta lo que sea. 

Pues bien parece que a las celebritis les ha dado por ir de malotas. Y está muy bien oye, tiene su gracia, McQueen tiraba de ese supuesto gótico y ayudó muy mucho a que hoy todo el mundo lleve tachuelas y carabelas y mierdas de esas por doquier. 

Lo malo, lo que siempre pasa, que a algunas se les va de las manos…. y pasan de malotas a yonkas. Lo que viene siendo no saber parar a tiempo...como Nicole con el bottox o Madonna con su vida en general.

Mis prefes:



Little J. Obviamente no fue la primera pero sí la que ha llevado más al extremo el yonki look. Al principio de los tiempos no era muy diferente de Blake Lively, quizás menos plastic pero igualmente rubia y delgada. Pero los guionistas decidieron hacer un Dorian Gray con ella y la fueron poniendo cada vez más chunga a medida que su personalidad mutaba a una autentica bitch sin escrúpulos. Jamás vi tanto Kohl en unos ojos humanos. 


Sky Ferreira. Es una de esas que lo es todo: Modelo-cantante-celebriti-emprendedora que tanto gusta a revistas como Vice! y demás fauna. Tira de look homeless y se hace un Pink. Mitad Portuguesa-Mitad Brasileña lo más destacado de su biografía es que su familia era muy amiga del gran Michael Jackson. El resto....Meh. Otra moderna. Ah! También se pasa el día en el estudio de Terry Richardson junto a Jared Letttttto.



Charlotte Free: 'Me descubrieron por casualidad en una recreativos un día cualquiera' dice ella. Soy muy fan de esas historias.... La cosa es que esta solo es modelo....no hace nada más. De hecho, creo que actualmente ni eso. Se plantó el pelo rosa y ala a hacer portadas. Fue una de las primeras...eso también es cierto. Amiguita de Terry, of course.



Alice Dellal: La de la cabeza rapada. Ha servido de inspiración para muchas de nuestra celebrities patrias. Debe gran parte de su éxito a que Mrs Lagarfald le usó para la campaña de su borso Boy. El chic decadente de la average moderna-de-libro con media rota y ropa muy cara.



María Forqué: Pues eso, que esta se marca un Marta Sanchez con Madonna con la Dellal. Todo siempre muy trasgresor. La conoceréis por ser una de las chicas Loewe. Por poco más.





Lorena Prain: Lo mismo. Pero esta apuesta por melena con raíces. Pues oye,  muy bien. Según he leido en alguna web: 'Entre lo naif y la contracultura, Lorena Prain “Loro” cuestiona la vigencia de los valores actuales y cree en una nueva era donde construyamos....' No hace falta que siga, no?¿?



Courtney Love: Ya no se sabe si es un papel o es que realmente vive en un albergue. 




Ellos tb, nos os creais que esto es algo solo de ellas. No, no, no. Cuánto más moderno y creativo quieras aparentar ser, deberás ir añadiendo rotos y ojeras a tu look. Todos sabemos que una cara saludable y un buen aspecto jamás te conducirán al éxito avant garde. Si quieres ser un children de la revolution, debes aspirar al cólera. Muy parisino todo. 



DDelfin: Mantiene el dificil equilibrio entre la muscu y la yonki. Bien es cierto que ahora que es Dj tiene un poco de mejor aspecto que cuando solo era diseñador, no deja de tener ese aspecto blanquecino y perturbador de los creadores absolutos. Los braquets no ayudan. Los novios tampoco. Los amigos menos.



Marc Jacobs. Este ha sido de todo. Como sus colecciones. Ahora parece que se asienta un poco en el muscle. Pero claro, se llega a una edad en la que los musculos pierden tersura y firmeza y si a eso le une que tu novio tiene 45 años menos que tú...sales perdiendo en la comparación. Los tattoos...estan ahí también.



Diiv, dícese del novio de Sky Ferreira. Ese tipo de pareja que se convierten en la misma persona....como David y Victoria, Arantxa y Guti o Fonsi Nieto y la Morfea...por ejemplo. Hay quién dice que es lo más ahora. A mi me parece la versión yonki punk de Pete Doherti, el verdadero creador de la tendencia homeless.



Jared Leto: Va a depender un poco de la foto que le apetezca hacer a Richard ese día. Pero casi siempre implicará un poco de mala cara y camiseta fuera. 



Pete Doherty. Fue el primero. Yo creo que sí. Pero este no era un look, es que era un yonki.





¡¡Qué bonito todo!!