Google+ Agapornix esquizofrenico: Barbara Walters

Metricool

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Friday, March 2, 2018

Destructores

Me gustan mucho los informativos de A3. Sí. Me gustan porque se están convirtiendo poco a poco, sin que nadie repare en ello, en la Fox. Todo por a audiencia. Todas sus noticias tienen ese punto sensacionalista que mola. Para nada crean alarma sociales, para nada crean pandemias nacionales de un simple resfriado y para nada crean el apocalisis por un temporal, que aunque generoso, no es el primero ni el último o ¿ahora va a ser noticia que en el norte llueva como si se fuere a acabar el mundo? Yo creo que no.

Y, pensando en el panorama apocalíptico que se ve desde mi ventana, he decidido y me he acordado, de esas pelis de los 90, ya sabéis que en mi cerebro no se queda nada más reciente y que sostengo que las más grandes filmes se han realizado en esa década. Cuando se hacían películas sin tapujos. Sin mirar atrás. A lo loco. Sin saber que estabas haciendo historia. Como Waterworld o Showgirls.

Pero me pierdo. Hoy quiero hablaros de películas que se desarrollan en un mundo post apocalíptico o en un futuro distópico (para los de la ESO y gente en general, una distopía o antiutopía es una sociedad ficticia indeseable en sí misma) 

Comenzamos.

Rescate en LA. Es la primera que se  me viene a la mente. Protagonizad por Kurt Russell... yo creo que podría acabar ahí este párrafo y descripción. 

Sexy or what?

Pero continúo. Acompañan a Kurt una tal A.J Langer. Ni la más remota idea de quién es ella. Pero encarna a la hija del presidente de USA, que se parece al Che Guevara y pertenece a Sendero Luminoso, un tema. Esta chiquita pilla por banda un arma de destrucción masiva y se pira a L.A, que de aquellas se ha convertido en una isla donde van a parar los desterrados de los estates. Algo así como Australia para Inglaterra pero estilo zombie. Kurt tiene que, obviamente, hacerse con el arma en un tiempo record porque le han inoculado un virus mortal que acabará con la humanidad. Fascinante or what. Intuyo que en algún momento, se besan. No Kurt y el virus sino Kurt y la tal A.J.

Demolition Man. Es una de mis favoritas. De verdad. Me chifló un poco. Y lo sigue haciendo. Stallone es John Spartan (un nombre lleno de intención) es un policía rudo y con métodos a lo loco. La cinta comienza cuando Silvester intenta pillar a su archienemigo y supercaco Simon Phoenix (el nombre tampoco es casualidad) y, en la mega explosión consecuente mueren rehenes. La justicia los condena a la crioprisión. Si, los congelan. A tope. 36 años después, en el año 2032, despiertan al malo para revisar su condena (what?) y se escapa, obviamente. Pero ahora es más malo, más listo y más mejor porque le han hecho un Matrix mientras dormía y tiene conocimientos extremos de explosivos, artes marciales, armas máximas, etc. Simon, siembra el pánico en una sociedad ultra pacifica, que te sanciona por decir palabrotas. Nunca se especifica si te lo descuenta directamente de tu cuenta o tienes que ir a pagarlas. La cosa que despiertan a Stallone y ala, a pelearse, explotarse, perseguirse y todo muy duro. Maravilla. Ah y sale Sandra Bullock. No entiendo como no la has visto. 

Ah y por cierto, esta peli tuvo su polémica porque se supone que Silvester sale en bolas totales. Nunca se vio nada. Nunca fue todo más falso. Salió en Inteviú y todo.

Existe la versión sin censura aunque esta imagen no sale en la peli. 

Campo de batalla la tierra. La película en la que John Travolta parece una Drag Queen de Las Palmas. Sep. Cienciologías aparte, lo mismo, catástrofes totales en la tierra la convierten en un yermo paraje que sirve de granja de esclavos para unos alienígenas que se dedican a cazar a la humanidad que queda para que trabajen en minas. Que es un trabajo muy de esclavos totales. En realidad, la peli es del año 2000, pero entra dentro perfectamente en la categoría que nos ocupa. Además ganó 7 Razzies en el año de su estreno y después gano a la peor de los 25 años de los Razzies y la peor de la década. Un saludo para todos. El prota se llama Jonnie Goodboy Tyler y sale Forest Whitaker, sin venir muy a cuento, como siempre.

Sissy that walk

Desafío Total. La buena. La de 1990. Protagonizada por Arnold Schwarzenegger (sí, he mirado como se escribe) y Sharon Stone. Welcome to the 90s. Pues bien Arnold vive una de esas trepidantes aventuras en la que se mezclan realidad y ficción, recuerdos imaginados o reales, gracias a Memory Call (fascinante nombre) que se dedica implantar recuerdos y viajes virtuales en los cerebros de las personas. En este caso en Marte. Un planeta muy recurrido para todo tipo de aventuras, desde la soporífera Bourne en Marte de Matt Damon hasta ese delirio que es John Carter o Planeta Rojo con Val Kilmer. Yeah! Cuenta con dos escenas, quizás 3, que forman parte ya de la historia del cine: Las 3 tetas, el photomorph de la cara y cuando les estalla la cabeza en el espacio. Si no las ubicas... es un tema todo lo tuyo. 

Waterworld. Pues a mí me gusta. Es decir, por qué a gente la odia? No es peor que Robin Hood, príncipe de los ladrones, no es peor que Tin Cup, no es peor, sobre todo que Mensajero del futuro. Muchas veces no entiendo en qué se basan los criticos de cine que viven en el sotano de sus padres para elegir a las pelis de culto o no. Porque WW es una peli de culto. A ver, Kevin tiene BRANQUIAS detrás de las orejas. Vamos a ver. Centrémonos ya de una vez y abracemos la grandiosidad de la vida. Fueraparte, fue la peli más cara del momento, obvio no recuperó la inversión. Pero, ¿a quién le importa eso? Para los que no la hayan visto (judging you) os resumo: Kevin es Mariner (ojo-cuidao con los nombres siempre son para nada a propósito) vive en un mundo apocalíptico en el que los polos se han derretido, el nivel del agua ha subido tanto que prácticamente no hay tierra. Pues bien, aquí entra ya, el tema profecías y elegidos que, en los 80 pues estuvieron ahí (El chico de Oro, por ejemplo) en los 90 repuntan, más hacia lo demoníaco que a lo paz mundial. Pues eso, una niña así como de ojos azules o albina o pelo imposible o todo a la vez que tiene el mapa hacia la única tierra firma conocida tatuado como un antojo. Un tema todo. A eso le unes unos piratas con motos de agua tuneadas a lo Mad Max y ala, ya tienes tu hit.

Sin peluca, no es lo mismo

Las siguientes pelis... en realidad, no son iguales iguales porque no se desarrollan en entornos distópicos reales... pero casi. 

La isla. No me canso de verla. Primero por Ewan McGregor que me encanta. Me encanta Ewan, dihfruto. Y Scarlett. Scarlett no me mola nada pero en esta película, la soporto bien. Total que Ewan y Scarlett, con nombre de robots, creen que son los supervivientes de una holocausto nuclear extremo y viven en una especia de fábrica de Apple gigante pero pudiendo comer bacon. Hasta que descubren que quizás les han mentido. Que quizás no haya pasado nada de eso. Y qué quizás son clones. TARÁN. Los 2mil muy a tope. Y nada, aventuras, carreras, explosiones, CGI sin control e historia de amor. Lo mejor para un día apocalíptico como hoy.

No es de la peli pero ay!

Planeta de los simios. Aquí hay tela pa cortar durante meses porque hay muchas: originales, precuelas, secuelas, spin off, spin on, series, muñecos de acción, el musical de Los Simpsons... No sé De todo. Un futuro en el que los monos se hacen con el control de todo pero se vuelve un poco la prehistoria en vez de continuar con los avances técnicos del ser humano, sus esclavos ahora, pues no sé. Los monos muy listos... no parecen. No sé. No soy fans. Pero ahí están: Charlon Heston, gran diva de este blog, Mark Whalberg, Helena Bohan Carter porque su marido es el director y hace lo que hacia Seal cuando desfilaba Heidi en Victoría Secrets... Stella Warren... Pobre. 

Soy CERO fan del planeta de los simios. Pero cero. 





Y creo que poco más, es decir, hay más. Seguro, pero eso lo dejaremos para otro día. 



Monday, November 20, 2017

Listen Carefully

A ver, en verdá, ya sabéis que me gustan mucho las entradas que versan sobre cosas musicales. Sí. Es un hecho. De músicas nuevas que descubro, de músicas antiguas que re-descubro o escucho por primera vez. Me da un poco igual. Como decía aquel anuncio: el mundo sería horrible sin música. 

Pues bien, hoy os quiero hablar de totems. De grupos que han formado parte de mi vida en momentos puntuales de ella. Que me recuerda a esa época. Si no más feliz al menos si más fácil. Todo el mundo sabe que la nostalgia es mejor maquilladora que las drag de Ru-Paul. Los recuerdos siempre son más soleados, más brillantes, más épicos y más mejor de lo que fueron en su momento. Y ni falta que le sobra. 

Comenzamos el viaje que no está en orden cronológico. Aunque podría

Louie Austen. Año 2005. Descubrí a este señor gracias a mi jefe. Bueno a este señor y a toda la subcultura Tecno Trannie. Con la Prohibida, Nacha La Macha, Algora, Borrachas provincianas y demás. Era la época del En plan Travesti. La mejor fiesta dominguera que se conoce en la capital. TODO lo que ahora veis en Corazón, Elástico, Cuenca, Chocochurros y demás fiestas del moderno, ya se hacía mejor y antes en esta fiesta. Todo se hizo ya antes ahí. Porque estaba el fotolog. El instagram real. Porque no había filtros y pocos sabían de la existencia de photoshop. 


En fin. Que me distraigo. Pues este buen señor, Louie, según me contó mi jefe, que yo creo que se lo inventó, trabajaba en los espectáculos del hotel Cascade de Viena. a los que solo van las viejas y borrachos que se alojan en el hotel. Que cantan tipo orquesta, un crooner de esos. Pues, dicen que a unos señores discográficos les gustó su look decrépito y su forma de cantar y le propusieron hacerle una estrella en su madurez. A sus ritmos de big band le sumaron el boom boom tecno eléctrico que se llevaba y pum!! Éxito. Bueno, no en plan Ariana Grande, pero... vaya, reconocido por los forofos de festivales y tal. 

Mis preferidas: Glamour Girl, Easy Love y One Night In Rio



Ellos. Año 1999. Este grupo llegó a mi vida de forma accidental. Yo me había comprado un disco, no recuerdo de qué grupo, La Buena Vida, seguramente porque era lo único que compraba. Total, que con ese disco me regalaron el de Ellos, su primer disco: Lo tuyo no tiene nombre. Recuerdo poner el Cd en el Cd player de la minicadena, sí, era una minicadena, de hecho es la misma que tengo ahora en mi salón. Empezó a sonar Tú primero, que aunque no fue su primer single, si es la primera canción del disco. Ante mis oídos se presentaban unas melodías extrañísimas, combinando ritmos y todo como super moderno, yo que venia de la radiofórmula noventera y las rimas de Mecano, aquello me pareció cantos satánicos. Saqué el disco lo guardé y dije, pero qué invento es esto.


Pasó el tiempo. Mi oido se acostumbró a los nuevos sonidos y, una tarde, volví a escuchar ese disco. Con miedo. También me había informado del grupo, del disco, de su gran hit Diferentes, himno mariquita donde los haya y toda la pesca. Así que al darle al play. OH LA LÁ. Qué maravilla. Qué todo. Fan Fatal Súbito. Me hice intregrista del grupo. Buscaba videoclips, fotos del grupo que no había tantas ni era tan fácil encontrar según qué cosas en los albores de la internet. No lo era. Y llegó el primer concierto. En la sala Galileo. Y vi a Guille en directo. Amor del bueno sentía yo. Fui a todos los conciertos de ese año, tanto es así que nos fuimos Bilbao un viernes, concierto, vuelta el sábado. Cosas de la edad. 

Mis favoritas: Decoración, Muy pequeño, Vente si quieres, vente si puedes, Dicen que te vas, No te enamores y Paso de ti. 




La Buena Vida. Año 1996. Recuerdo perfectamente que al escuchar los primeros acordes de Buenas cosas mal dispuestas pensé... ¿pero qué clase de música deprimente y cantada por gatos afónicos escucha este chico? Porque a ver, hasta que te haces fan, y después también, eres consciente de que Irantzu bien, no canta. Será muy sentida, todo lo que una vasca moderna de finales de los 90 con un grupo indie puede ser, pero cantar, nena, no. Y llegó la inmersión total. Ese disco estaba constantemente reproduciéndose en su habitación. A todas horas. Todos los días. Y claro, sindrome de estocolmo all around, te empieza a gustar. Empiezas a pedir prestado el disco. Te lo compras. En Elkar, creo. Lo escuchas. Lo usas para dormir la siesta. Comienzas a saberte sólo la letra de las 3 primeras canciones (porque te quedas dormido) y de la 7 porque hay un cambio de tempo y te despierta. Ese disco sobreviviría una catástrofe nuclear de tantas veces que se ha reproducido.


Después llegaron los otros discos. Que eran igual de buenos. Aunque Soidemersol siempre tuvo algo especial. Creo que nunca fui a un concierto suyo. Los que han asistido.... cuentan cosas. Se habla de ella.Estática. Delante del micro.Vestida de moderda, euskal moderna, negro y morado. Cantando o declamando, según la canción. Su rostro románico. Sin variación. Una maravilla. Cuanta la leyenda que después del concierto se acercaron a pedir que les firmaran el disco para mi, ya que yo vivía en el extranjero. Ella, se mostró desganada ante la firma. Pero, a alguien se le ocurrió decir: "Es que... está en el hospital, en dublin y le ha atropellado...un camión" En la dedicatoria reza: "Esperamos que cuando leas estas lineas estés bien del todo"

Mis favoritas, que no están Spoti porque hubo temas con la discográfica, por parte del grupo que Spoti ni existía: Caruso, Desde hoy en adelante, Tormenta en la mañana de la vida, Un actor mejicano, Los planetas, Guillermine y Trigo limpio.



Ha sido un viaje corto, la verdá, pero es que he estado pensando y creo que esos son los tres grupos que más asocio con algún momento concreto de mi vida. Hay muchos más, grupos y vidas, claro, pero esos son los reconocibles.

Lo quería hacer más completo, pero es lo que ha salido.

Besos para todos.



Tuesday, September 19, 2017

Puro teatro

El otro día, un buen amigo me invito al teatro. Quien dice el otro día, dice el domingo. Era uno y creo que único regalo de mi cumpleaños. Sí, ha sido mi cumpleaños y no he recibido apenas regalos. De hecho creo que los dos únicos que he recibido, son de la misma persona. No sé qué pensar. No lo haré. Pensar no suele aportar nada bueno en estas circunstancias.

La cosa es que fui al teatro. Al teatro de la Abadía. Al lado de casa pero eso no me importa porque en el fondo a mí me gusta mucho el teatro. Quizás más que el cine. Bien es cierto que no voy mucho pero me gusta. A la Abadía no había ido nunca y tenía ganas.  De la obra no. No por nada sino porque no sabía de su existencia. Por lo visto, después de hacer la correspondiente búsqueda, en resulta que ya la habían representado el año pasado con el mismo éxito que en este. Incendios. Esa es la obra. Al leer el prospecto, vale, programa, el texto me recordó a esos flyer que te dan los desfiles donde el diseñador te habla de su inspiración par la colección. Ya sabes, lo de mujer urbana que no renuncia a su femeneidad, glamazona y experimento con tejidos tecnólogicos... y después salen tres faltas de lamé, un trench y un vestido babydoll. Pues el teatro tiene lo mismo. En ellos el artista se abre el canal, todo es fruto del dolor que es necesario para la renovación y es viaje que quiere que hagamos juntos. Aha. Guay. 3 horas de intensidad, pesimismo, overreacting y todo muy muy intelectual sobre fondo negro. Y sí, así fue. Intensidad desgarradora. Pero, oh, sorpresa surge la autentica magia en el escenario, esa magia de la que hablan los críticos que lloran en ARCO con una regadera que echa purpurina en vez de agua. Pues aparece. Yo no estaba nada predispuesto a dejarme seducir por el minimalismo de su escenario, por la declamación clásica y las frases de estado de Facebook: La infancia es un cuchillo que te atreviesa la garganta, que hay que arrancar y volver a aprender a respirar. In your face Mr Wonderful. Peeeeero oh cielos. Qué dramón, que historia, que bien resuelto, qué larga y qué llantina de toda la platea. Desgarrador. Te transporta y te toca. Tampoco te cambia la vida pero es una experiencia muy recomendable. Lo de Nuria Espert es más un reclamo que otra cosa. Lo hace retén porque es una gran dama pero.... recita, estupendamente y lloras pero no se, meh.

Y sin habérmelo propuesto pues me he cascao una crítica sin querer yo hacer nada de eso. Hecha queda. Pero mi idea iba más hacia una reflexión: Quiero ir más al teatro. Sí. Bien es cierto que no todos los días quiero vivir una catarsis extrema con la guerra de la Líbano como fondo. Hay obras ligeras que también alimentan el alma, no todo es intensidad y posmodernidad. Por lo que, a continuación detallo la lista de las que me gustaría ver por si alguien tiene a bien llevarme o acompañarme o proponerme matrimonio: 

- Tartufo. Mas allá de la obra clásica, mi interés es más terrenal. Tan terrenal como Alejandro Albarracín. OH MY!! Ya era fan en Amar en tiempos revueltos, con sus polos XXS. También por haber coincidido con él en la vida de la noche. Me apetece. Soy fans. 


 

- Reina Juana. Monólogo de Concha Velasco sobre una de las figuras más apasionantes de la historia de España: Doña Juana de Castilla, Archiduquesa de Austria y loquita perdía. Loca de amor como la peli. Como para no estarlo. La putean toda la vida, la casan con un cierra bares, se la llevan a Flandes, sola, sin seguramente hablar flamenco (algo que siempre me he preguntado: ¿cómo se entendían cuando viajan a las cortes? Porque claro, no creo que supieran todos los idiomas de la Europa del SXIV-XV) La cosa, que Concha habla durante.. pues no sé,  un par de horas mínimo.  Concha es otra intensa. Yo creo que tiene una cara oscura. Todas la tienen pero Concha, juega al despiste. O no. Me apetece verla. 

- Climax  Esa es otra de las obras que más que la historia en sí, me apetece más los actores. Primero porque Victor Palmero me parece muy buen actor, joven y guapo, pero buen actor. Las chicas, correctas y monas. En su cuarta temporada, han cambiado algunos actores, por ejemplo, el pelirrojo, un crush del que aquí escribe durante bastante tiempo. Pero aún así, me apetece verla: Todos estos personajes alcanzarán el clímax de sus vidas.

- El cantor de México. A la vista de esta imagen creo que no hace falta que diga más, no?

Clica en la imagen y.., prepárate a sentir.

- Bodas de sangre. Un Romeo y Julieta andalusí del Lorca gitano, del Lorca extremo y dramático. Además en el teatro María Guerrero uno de mis teatros favoritos de la ciudad. Creo que no hace falta poner más excusas para verlo, no?


- El amante. Una obra más de experimentar, de esas que los actores interactúan con los espectadores, pero no en plan esos que hablan con la gente. Antes de la obra hay como un coctel con los actores, parte de la preparación para la catarsis. Oh. Un tema todo. Además es Verónica Echegui y Daniel Perez Prada. Fan de los dos.

- Smoking Room. Es la adaptación teatral de la famosa peli. La trama: La sucursal española de una empresa americana es obligada a poner en vigencia la prohibición de fumar dentro de sus oficinas. Uno de los empleados quiere recoge firmas pa hacer una smoking room y habla con los empleados surgen las tramas, los secretos y los temas. Así de primeras tampoco es que... pero el reparto. Mola. Sobre todo Miki Esparbé. También esta Secun de la Rosa...pero ese me cae regular. 



- Sensible. Una de esas cuyo prospecto dice: “¡El amor! ¿Qué es el amor? El amor no es, pues, una condición inevitable de la vida, no es más que una circunstancia de ella, un desorden, una época (…) Una crisis, una crisis terrible… Que pasa. Y eso es todo.”  Y es Kiti Mánver, de la que no soy muy fan pero el cartel tiene tanto photoshop que quiero verla.



- El Guardaespaldas. Sala de Reuniones. 

-Buenos días, chicos, comenzamos la reunión para ver qué hacemos para temporada que viene. ¿Ideas?
-¡El guardaespaldas! Hagamos el guardaespaldas!
-¿Eh, la de... la de... Whitney Houston?
-Sí, claro, ¿hay otra?
-Peeeero esa... peli ya...
-Mira, yo lo veo, ponemos a una negra completamente aleatoria que cante fetén, como esas que salen en Factor X, de las que hacen lloran a Cheryl Cole. Y como reclamo ponemos a Iván Sanchez y le quitamos la camiseta, como en todas las series y cosas en las que sale. Y, y, , aquí viene lo fuerte. ¿Preparados? MAXI - IGLESIAS. BOOM! In your face!

Y entonces alguien grita desde el fondo de la sala. ¡NO HAY HUEVOS!

Compra tus entradas aquí. 

Hubo huevos, vaya si los hubo.

- Casi normales. Mira el cartel. La primera de la izquierda. Pues eso. 


Venga, no seáis rata. Llevadme al teatro. 



Monday, September 18, 2017

Dulce y Callado

- No insistas, no te humilles más ¡Levántate, por favor!- Decía Bruno mientras le asía por los brazos- Sabes que esto no puede seguir. Es demasiada carga para mí. Demasiadas mentiras, demasiadas apariencias. ¡Esto me está destruyendo! ¡Ya no sé quién soy, ya no sé qué siento! ¿Comprendes?
Alberto lo miraba con los ojos brillantes por las lágrimas.
- Así que esta vez es de verdad- suspiraba mientras le dirigía una mirada de incredulidad y tristeza- Siempre había temido que este día llegara y lo ha hecho. Todas las mañanas me despierto y te veo a mi lado, preguntándome: “¿Será esta la ultima noche? ¿Le volveré a ver?” Pero rápidamente me obligo a apartar de mi mente esos pensamientos, porque abres los ojos y me miras. Me miras y sonríes. Entonces sé que te volveré a ver.
Se hizo el silencio, un silencio todavía más triste que las palabras de Alberto. Solo se escuchaba el monótono discurso del informativo. Sus palabras se desplazaban perezosas desde el salón hasta el dormitorio.
Bruno y Alberto se conocieron, como tantos otros, una noche de juerga. Lo que empezó como una noche de desahogo y sin importancia, terminó en algo más serio. Habían mantenido una relación, por calificarla de alguna manera, que duraba ya 6 meses.
Alberto nunca creyó que aquello fuese a durar más de lo que estas cosas suelen durar, es decir, una noche y si eras muy buen amante dos, pero poco más. Tampoco pudo creer cuando el lunes por la tarde, en la pantalla de su móvil, apareció intermitente el nombre de Bruno. Emocionado y receloso aceptó la llamada. Al otro lado del auricular escuchó con claridad la dulce voz del otro chico. Hablaron por más de una hora. Si bien hay que decir, que su conversación fue más bien superficial y liviana, al final acordaron volver a verse un par de días más tarde, el miércoles en una cafetería.
Alberto no cabía en sí de la emoción. Inmediatamente, llamó a todos sus amigos, empezando por Eva, su mejor amiga. Eva fue la primera que supo de su peculiar “opción de vida”, como él solía decir. Amigos desde la niñez, este hecho no hizo sino reforzar el lazo que, durante años, se había formado entre ellos.
Los días se arrastraron lentamente hasta que por fin, llegó el miércoles. Después de pasarse dos horas decidiendo qué ponerse, salió de casa en dirección al café. A medida que se iba acercando al lugar, la duda iba creciendo en su interior. ¿Y si no se presentaba? ¿Y si era un psicópata? ¿Y si, y si…? Pero, llegó. Y entró, preparado para lo que pudiera ocurrir, tanto bueno como malo. Buscó con la mirada a Bruno. Le costó reconocerlo pero lo encontró. Estaba sentado en una mesa situada en una de las esquinas del café. Junto al gran ventanal de cristales azules. Leía una revista de motor. El sol de la tarde de agosto, entraba por la ventana e iluminaba la escena que, con el humo de los cigarrillos le conferían un aire de estampa de bar de posguerra. Bruno estaba guapísimo. Su pelo corto y rizado, estaba engominado y brillaba al sol. Su rostro blanco y redondo, donde solo resaltaban unos brillantísimos ojos verdes, chispeantes y llenos de vida. A pesar de ser varios años mayor que Alberto, seguía conservando una complexión fuerte, que mantenía con agotadoras sesiones de natación y algún que otro deporte, que su ocupada vida le permitía realizar. Alberto por su parte, era un muchacho alto y rubio, con la piel morena por el sol, gracias a las largas horas que pasaba en el mar con su tabla de surf. Hacía poco que había regresado de sus vacaciones y todavía conservaba en su rostro y su cabello, el aspecto saludable que la vida ociosa y la brisa del mar otorgan a los privilegiados que la disfrutan.
El chico se acercó a la mesa, Bruno levanto la mirada de las páginas de la revista
- Hola. ¡Ya pensé que no vendrías!
- Por nada del mundo me hubiese perdido esta cita


Y el resto es historia


Pero aquella mañana fría de Febrero, la historia parecía haber llegado a su fin. Esta vez Bruno no había correspondido con la acostumbrada sonrisa a la mirada de Alberto, tal y como hacía cada mañana. Por el contrario, retiró la vista y abandonó la cama. Mientras se dirigía al baño y con la mirada atónita de Alberto clavada en su espalda, dijo:


- Por cierto, esta noche vuelvo a mi apartamento.


Pasaron varias semanas hasta que Alberto volvió a tener noticias de Bruno. Desde que dejó la casa, el mundo se le vino encima. Se refugió por completo en su amiga Eva. Quien no sabia como sacarle de su inconsolable pena. No importaba si le cubría de halagos o si le gritaba las mayores barbaridades, nada parecía afectarle más que el hecho de que el único hombre que había querido le hubiese dejado de la noche a la mañana. No alcanzaba a comprender lo que había pasado. En qué momento había empezado a caminar solo, mientras Bruno se quedaba cada vez más atrás, más atrás, hasta que al final lo perdió de vista.
Aquella era otra mañana como las de las últimas semanas. Alberto se levantó dolorido en cuerpo y alma. Seguía sin poder pegar ojo. Dos negras manchas parecían haberse tatuado bajo sus ojos y su andar era desgarbado y lento. Se dirigía de su cama al sofá, donde vegetaría hasta la noche, instante en el que volvería a la cama. Ese era el peor momento del día. Cada uno de los rincones de aquella habitación desprendía el penetrante olor de Bruno. Éste entraba dentro de su cabeza y se instalaba en los más profundo de su cerebro, impidiendo cerrar el cofre que contenía los recuerdos de cuando estaban juntos.
Eva siempre le decía que lo mejor sería que se mudase una temporada con ella, hasta que se calmaran las cosas. Pero cada que le sugería esto, Alberto se ponía como una fiera, presa de una rabieta monumental, que terminaba con un éxtasis de llanto que lo dejaba sin fuerzas.
Inmerso estaba en el tremendo esfuerzo que suponía arrastrarse hasta el salón, cuando sonó el timbre. De mala gana, se encaminó a abrir
- ¡Cuántas veces te tengo que decir que te lleves las llaves para no molestar!-
Gritaba mientras abría la puerta.
- Lo siento, pero hace algún tiempo que no tengo llave de esta puerta- dijo Bruno con una sonrisa.
Alberto no podía creer lo que estaba viendo, incluso se frotó los ojos para cerciorarse que no era un sueño.
- ¡Qué sorpresa!- dijo cuando fue capaz de articular palabra- Perdón, por mis maneras, pensaba que era Eva…es que siempre se olvida las llaves, pero bueno, tu ya sabes como es…-se miraron en silencio- pero qué… pasa, pasa, ¡no te quedes en la puerta!
Al pasar por delante, Alberto volvió a aspirar aquel aroma que le había y le seguía privando de tantas noches de sueño. Bruno había cambiado. Al menos, en cuanto a aspecto externo. Ahora llevaba el pelo engominado hacia atrás y solo el final de su melena se revolvía en salvajes rizos, eso sí, tan brillantes y suaves como antes.
- Disculpa el desorden, pero es que ayer tuvimos una pequeña fiesta y ya sabes como son estas cosas. ¡Siempre acaba todo hecho un asco!- dijo aparentando que su deplorable aspecto era debido a una fiesta. Obviamente, Bruno no se lo creyó, pero no dijo nada.
- Siéntate, ¿puedo ofrecerte algo?
- No, gracias, estoy bien
- Bien, y ¿qué te trae por aquí?- dijo algo alterado Alberto
- Verás, creo que no me porté muy bien contigo el día que…bueno…hace unas semanas y creo que te debo una explicación.
Alberto notó como toda la sangre de su cuerpo corría precipitadamente a concentrarse en su cabeza. Firmemente, rezó para no derramar ni una lágrima.
-Ah, bueno, ¡pst! ¡Esas cosas pasan! Total, tarde o temprano…
Bruno lo miró un poco extrañado. En verdad había sufrido.
- Ya, es cierto. Pero aún así…Yo me sentiría mejor si pudiese explicarte algunas cosas.
- Bueno, si eso te deja más tranquilo…
- Sí
- Adelante
- Verás, la verdad es que no sé por dónde empezar...

En ese instante, sus miradas se encontraron por primera vez desde que se abrió la puerta. Alberto estaba sentado al lado de Bruno en el sofá. Por un segundo, el tiempo se paró. Solo existían las verdes esmeraldas de Bruno y los cristales azules del otro. Lentamente sus cabezas se acercaron y sus bocas se unieron en un beso. Temeroso y tímido al principio, pero que, a medida que se iban reconociendo y recordando sabores y texturas, se iba transformando en algo más salvaje y brutal. Se vieron envueltos en el huracán de sus pasiones y comenzaron a arrancarse la ropa. Mientras recorrían mutuamente cada milímetro de la piel del otro, como tantas veces lo habían hecho, pero como sintiendo como si fuese la primera vez.  Las finas manos de Alberto volvieron a despeinar los negros rizos de Bruno, quien volvió a gustar el salado sabor a mar que emanaba de la piel del muchacho. Rodaron por el sofá durante interminables segundos, recordando, olvidando, aprendiendo e inventando, hasta que, extenuados, acabaron tendidos sobre la alfombra. Sudorosos y jadeantes, mirando al techo. Así permanecieron, quietos y en silencio, solo oyendo como su respiración se iba haciendo cada vez más calmada, hasta dejar de oírse.

Wednesday, October 16, 2013

Nos vemos en los bares

Porque todos tenemos uno en el que siempre acabamos. Siempre queremos ir a otro sitio, por cambiar, pero siempre acabas ahí. Porque lo conoces. Conoces la marca de la leche que usan, le puedes pedir aceitunas sin que te miran como un ser de otro planeta o puedes hablar de tus cosas, a veces a volumen no muy bajo. No pasa nada, es tu bar. Es tu sitio, es tu gente. Como Judith Mascó en Ferrero Rocher. 

Y en las series lo saben. Y les dan un bar para hacerlos más cercanos. Más humanos y nos identifiquemos con ellos. Por eso, y por mucho más, selecciono lo bares y cafeses más molones, bajo mi criterio, claro. Y de series que haya visto también. Las chicas Gilmore se pasaban el día en una cafetería también...con el fulano ese de la gorra y la camisa de cuadros, que bien podría ser La Bicicleta, pero no. Era otro. La cosa es, que como no he visto la serie, no la pongo.

Aquí van:

El Peach Pit de 90210. La mega típica hamburguesería tipo años 50. Los personajes pasaban las horas eternas en el lugar. No recuerdo haberlos visto comer jamás. Pero trabajaban allí, Brandon al menos y creo que Brenda también. Todo se lo podía contar al bueno de Pit...que nunca te daba buenos consejos pero le ponía mucho empeño.


La cafetería de la tia Raquel de Cosas de Casa. Este delirio de serie también tuvo su café. Lo abrió la tia Raquel cuando ya se cansó de intentar pillar un fulano que la mantuviera, a ella y a su perturbador hijo. No era el lugar más popular de Chicago pero siempre tenia alguna mesa llena. 


EL CBC de Al salir de clase. Nunca nadie supo que significaba. Dicen que Chico Busca Chica. Pero se podían dar todas las combinaciones posibles. Eran los 90 y los mariquitas como que todavía no eran  muy bien recibidos en la pantalla chica. Por no hablar de las lesbians. Que, aunque incómodo, siempre han salido mejor paradas. Gracias a Canal +. El local, además de tener un estudio de grabación para Turbo, también había actuaciones en directo de los grupos punteros del momento, como Tess.

Miranda tampoco sabe qué significa. 

El de Salvados por la campana. Que se llamaba Max's. Como el dueño. Dueño que, en un momento dado, se lia con Kelly. Un tema todo. Es un delirio ochentoso de colores neón, lineas en zig zag y collages. Tampoco comieron nunca. Sólo pedían patatas en esas cestas como de pan, de rejilla roja con una servilleta absorbe grasas. 


La taberna de Los Serrano. Una seria tópica del spanish way of life, no podía tener un lugar de reunión más clásico que....la taberna. La de palillo de dientes, servilletas y serrín. Ah, también jamones. Como el Palentino pero sin modenos. 

La de Two Broke Girls. Básicamente porque las chicas trabajan allí. Uniformes fascinantes y una cámara frigorífica que no debe ser tal porque entran, salen y se quedan dentro sin miedo a la congelación o a romper la cadena de frío. 


El bar de Melrose Place, Shooters, donde siempre estaba Jake jugando al billar. Así en bucle.


El bar del Empire de Gossip Girl. En realidad había más, pero este es el que más me gusta. Además porque he estado...jeje. Siempre había alguien sentado cabizbajo en un extremo de la barra y siempre, uno de sus amigos pasaba casualmente por allí y le podía contar lo que le ha pasado o se acuestan o ambas cosas. 


El Regal Beagle de Apartamento para 3. Pues un irlandés sin ser el nada de eso. Estaba justo debajo de los apartamentos en los que se desarrollaba la acción. Bien de capitoné y parqué. Todo muy friendly.

Mega Fan del 70's style. Y la decoración con cerámica de Talavera.

La de Bones, Royal Diner primero y Founding Fathers Bar & Grill. Todos van a celebrar allí que han pillado al malo o lo que sea que haya que celebrar. 


La de California Dreams, Sharkey's. Con esas tablas de surf de fondo y su decoración a lo Hawai. Allí es dónde se desarrollaba la serie, básicamente. Ah, y cantaban también. 


Chubbies, de Yo y el mundo. Sin más, simplemente por habernos descubierto a Topanga, como nombre y como persona, merece estar en esta lista.


El café Nervosa de Fraiser. Un café en el que te ponían el capuchino con leche de soja desnatada y sacarina en taza baja con plato helicoidal. Todo muy snob como merecía esta serie. 


La cafetería de Lana en Smallville, Talon Coffee Shop. Creo que se lo compró Lana.... Era un cine/teatro o espacio cultural, epicentro de la vida de villa chica que lo cierran y ella, conmovida y comprometida con su ciudad, lo reabre como cafetería. Siempre se iba en mitad de su turno con cualquier pretexto y cara de compungida. 


La cocina de la Sra Fletcher. Bien es cierto que no es un local, como tal, pero siempre era dónde el sheriff le contaba a la Jessica las novedades homicidas del momento. Yo siempre pensé que estaban liados pero en secreto. 

Sí, ya, no es la cocina pero don`t you just looooove what she's done to the place?

El P3 de Embrujadas. Creo que si no han destrozado el neón de la puerta 50 veces no lo han roto ninguna. Sólo el reloj de cuco de su casa ha sido destrozado más veces. Y quizás la puerta de entrada.


La Cafetería del Zurbarán de Fisica o Química. Pasaban las cosas más inverosímiles: Citas, chantajes, echadas en cara, quedadas con padres, rencores y desdichas....y todo en horas de clase....

Pues ala, a los bares.

PD. No he puesto foto de Los Serranos por pereza.