Google+ Agapornix esquizofrenico: Mazorcas

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Wednesday, January 11, 2012

Esta sí, esta no.

Comienza el año y con él muchos nuevos proyectos que ven la luz...bueno en mi caso no...todavía no, al menos, pero para todo el mundo pues como que sí.

Por eso no he podido evitar hacer mi lista de las cosas que me van a interesar en estos primeros días del año y aquellas que, como diría una amistad, no sé quién es nadie de esa gente pero me aburren.

Comenzamos

No cuentes conmigo list:

- El nuevo disco de Madonna. Según dicen se llamará MDNA...o MDMA o algo así..que suena como a droga....la misma que van a tener que administrar para que lo escuche. Madonna...dedícate a criar a tus novios y déjanos tranquilos.


- El nuevo disco de Gaga. Hasta que no haga un Unplugged y saque un disco de rancheras no pienso prestar atención a esta fulana.


- El remake de Los hombres que no amaban a las mujeres. No me he leído los libros, que seguramente no estén mal del todo. Literatura de entretenimiento...qué más se le puede pedir...yo leo a Marian Keyes...y aquí estoy. Pero la película es otro tema. La peli si la ví, la versión nórdica. Y molaba. Así en general y no 
entiendo la necesidad de hacer la versión Seattle. Nadie va a saber plasmar mejor el momento gris de la historia como los nórdicos...básicamente porque ese el color de sus vidas...gris.


- Los Goya y sus nominaciones. Nunca nada me produce más pereza. 4 películas. 4 películas se han estrenado, normal que tengan todas 89 nominaciones, no hay más. Y son siempre los mismos y ganan los mismos y se retropiropean los mismos con las mismas historias... Goya para Ángela Molina...ella sí que ha hecho películas.


- El Coachella. Yo no tenía ni idea de la existencia de este festival, que es como la Haute Couture de los festivales... Aunque no sea más que un FIB asentado en una piscina de barro. Bien de celebities y de streetstyle para las revistas... Modernos que reniegan del mainstream desde las sátinadas páginas de Harpers Bazaar ... ¿Puede haber algo que dé mas pereza?


- La TV movie de Liz Taylor. A mi Liz...ni fú ni fá. Era muy mona y muy elegante...y muy todo, pero no era mi prefe. Y ahora, como está muerta, ala a hacer cosas innecesarias y a convertirla en la nueva Audrey y bien de forrar carpetas, hacer posters, fundas de movil, chapas, bolis y demás mierda. Y claro, TV Movie. Lo único diver es que quieren que su papel lo haga Li.Lo...entre arrestro y arrestro....primero fue Marilyn y ahora va a por tí, Taylor. Beware of the blonde.


- Las colaboraciones de H&M. Como ya he dicho hasta la saciedad, lo único que merece la pena son las bolsas y los anuncios. Para este año se anuncia colaboración con Marni...que ya de por sí da pereza. Y Soffia Coppola hace el anuncio...que Dior nos asista.


- El cuello Peter Pan. Yo ya aposté por él hace 2 temporadas... Sí, así de chulo.


- El color Camel. Invierno, apuesta por el Camel...No, ¿en serio?


- La publicidad de Tom Ford. Basta. Basta de gente desnuda para promocionar lo mismo una y otra vez. Es todo muy bonito pero...chico, evoluciona.


- Alice Dellal. Una de esas chicas de moda que se hacen famosas por hacer cosas súper trasgresoras ya que no tienen talento para triunfar por méritos propios. ¿Envidia? Un poco. Siempre hay.


- Pablo Alborán. Muy mono y muy bajito. Ideal para hacer Muffins mientras lo escuchas.


- La niña de Paloma Cuevas. Bianca. La familia y una más. La fábrica de retoños ha dado a luz a una perezas más. Con ese nombre de blogger damos la bienvenida a la baby girl de los Cueva.



Lo que In-teresa:

- Las fotos de Clooney a la Mariah. Bravo. Sin más. Poco hay que añadir. Aunque Mariah siempre va más allá, Clooney...la señora, también mola.


- Justin portada y edito para VMag. Nadie sabe porque le obligan a hacerse esas fotos de lesbiana aburrida...




- El nombre de la niña de Beyoncé. Blue Ivy Carter. ¿Y por qué no? Creo que esto se merece un I Wannabe...


- Mariah visita a su marido en el hospital. Jamona, en piyama, despeinada, desmaquillada y ternasca...Así es la Mariah que no sale en los videoclis...Apretujá en la cama del hospital de su marido. INMENSO este 
matrimonio.


- El mandarina tango. Aparte un nombre fascinante, mola el color en sí. El naranja no es el nuevo rosa ni falta que le hace.


- La separación de Paulina. No se veia venir. Molaban como matrimonio.... ¿qué hará Colate ahora?...un momento...¿qué hacía antes?


- Las memorias de Demi. La más odiada por casarse con el más deseado se ha convertido en la mas estúpida por divorciarse...porque le era infiel...hombre por favor, por muy operada que estés...tienes una edad y Ashton es mucho. Demi en pleno despecho, quiere escribir sus memorias y contarlo all about Kutcher. ¿Hablará de cuando hizo Streptease, la pelicula?


- La publi de Cavalli. Aunque se parezca mil a la de Versace allá en sus tiempos doradas, mola ver lujerío, brillos, fulanismo y bien de pierna en la publi. Cavalli nunca fue apto para remilgadas.


- Los undies de David. Fan absoluto de él. Sus hijos, su mujer y sus campañas. Después de Emporio y su propia marca, se lanza a por H&M. Necesidad: Ninguna. Pero mola.


- El desfile de Aristocrazy. Desfilará en la Merche FW. Me lo imagino como el anuncio de 1 de 50..el de las joyas oversize...si, bueno, 1 de 50 es oversize per sé...pero ya sabeis a lo que me refiero.... No puedo esperar a verlo...Desfilará Laura Vecino? Caritina? Carla? Clara Courel? Ah no, que en Cibeles,  no puede ir en línea recta. Nerviossss


- Arizona Muse. Ni idea de quién es esta chica ni de donde ha salido, pero tiene el nombre más fascinante e inventado del mundo. Por ello, nos gusta.


- XXL-tina. Ella dice que no le importa, que está muy feliz. Nos ha jodio se pone gocha a comer....como pa no estarlo. Y muy bien que hace, después te metes en un "Jerbe Leyer" y listo.

Y el vídeo resumen...

Wednesday, August 3, 2011

Cuéntame un cuento...

Creo que hoy es el día para continuar con la historia que comenzamos hace unos días:


Capitulo 1 (2ª parte)"Era una apacible tarde de primavera en el sur de Georgia. Los campos se llenaban de la brillante claridad del mediodía, la cual se hacía más intensa por el blanco del algodón que contrastaba con la oscura piel de los jornaleros. Richard y Madelaine iban en el carruaje paseando por la extensa plantación que había adquirido el primero en una partida de póker. La hermosa Madelaine llevaba un sutil vestido blanco inmaculado, una sombrilla para protegerse del sol y un gracioso sombrero que acababa de confeccionar esa misma tarde. Paseaban manteniendo una animada conversación sobre los adelantos que estaba teniendo la plantación que, tras los primeros años de penurias, se había convertido en una de las principales de la comarca.
Corría una suave brisa que movía lánguidamente la larga melena rubia de Madelaine. De pronto, se encontraron con una partida de jornaleros que volvía de sus labores de recolección. Richard los paró y conversó con ellos. Su esposa, mientras tanto, permanecía absorta, callada y con los ojos muy abiertos. Miró con sus grandes ojos verdes de gata hacia un grupo de esclavos que seguía trabajando en la plantación. Estaban apilando heno para las vacas. De repente, de detrás de uno de los montículos, apareció él. Era un muchacho negro que no tendría mas de 18 años. Poseía una amplia musculatura debido a las largas jornadas de duro trabajo. Su piel de ébano relucía por el brillo del sol y de sudor. Su rostro era tosco, de facciones duras, pero con unos grandes y expresivos ojos que cautivaron a Madelaine de la misma forma que ya lo hiciera Richard años atrás. El jornalero no había reparado en la presencia de la patrona y seguía trabajando, con el torso descubierto, haciendo unos suaves movimientos mientras amontonaba el heno. Ella lo miraba fijamente. Algo ardía en su interior. De pronto, él la miró. Sus pupilas se encontraron. Ella se sintió fuertemente atraída hacia él. Habría saltado del carro y se habría entregado a los brazos de aquel hombre, pero no lo hizo. De repente, percibió un murmullo en su oreja y que alguien le tocaba la mano.
- Mady, ¿te encuentras bien? Estás pálida.-
- ¿Qué? No... no es nada, querido. Solo estoy... un poco mareada. Debe ser a causa del sofocante calor que emana el astro rey. Anda, volvamos a casa.-
Estaba atardeciendo cuando la pareja llegó a la casa. Madelaine subió a la habitación a darse un baño y Richard se dirigió a la biblioteca. Allí tomo una copa de coñac y ojeo un libro. Estaba leyendo Othello.
Súbitamente, entro en la biblioteca Camille, la corpulenta ama de llaves negra, anunciando al señor que la cena estaba servida. La familia Kendal cenó en silencio, como siempre.
Después de la cena, la señora de la casa subió al dormitorio y Richard volvió a la biblioteca. Allí permaneció hasta bien entrada la noche. Cuando por fin salió, no se dirigió a su habitación, no, sino que atravesó el patio de servicio y se dirigió a la habitación de la criada. Llamó suavemente a la puerta y una voz respondió dentro:
- Pasa, te esperaba. Hoy has tardado.-
Richard cerró la puerta tras de sí y pasó la noche entre las sabanas de la ama de llaves.
Mientras Richard estaba dándolo todo en el cuarto de Camille, Madelaine no podía pegar ojo. No porque se extrañara de que su marido no volviera a la cama (hacía ya tiempo que eso pasaba), sino porque no podía apartar de su pensamiento la figura del jornalero que había visto esa tarde en la plantación. Estaba tendida en la cama, vestida con un aéreo camisón beige y el pelo suelto. La ventana de la habitación estaba abierta debido al sofocante calor que hacía esa noche. Se estaba levantando una delicada brisa que hacía que las blancas cortinas se hincharan como las velas de un barco. De pronto, notó una presencia tras los visillos. Madelaine se incorporó en la cama. El camisón dejó al descubierto su blanco hombro izquierdo. Había algo en la terraza. Se levantó de la cama y, lentamente y en silencio, se aproximó a la ventana. Una fuerte ráfaga de viento hizo que las cortinas se hincharan enormemente. La brisa había hecho que el camisón de Madelaine se pegara a su cuerpo y su melena flotara tras ella. En ese momento, un rayo iluminó la habitación y pudo ver con toda claridad la corpulenta figura del muchacho. Se quedaron mirándose el uno al otro por unos segundos, como lo hubieran hecho en el campo. Éste se aproximó hacia ella entrando así en el dormitorio. Había comenzado a llover y brillantes gotas de lluvia caían por la cara del efevo. Era un espectáculo formidable. Ella se dejó arrastrar por la pasión y se acerco rápidamente hacia él, pero antes de que hubiera podido tocarlo siquiera, notó que Richard volvía de la habitación de la criada. Miró hacia la puerta y, cuando volvió la vista a la ventana, ya no había nadie. Salió entonces a la terraza. Llovía con toda intensidad, en pocos segundos se empapó por completo. El camisón se le había pegado íntegramente al cuerpo, remarcando perfectamente su pecho y sus caderas.
- ¿Se puede saber que estás haciendo ahí?- gritó Richard mientras la arrastraba del brazo- ¿Quieres ponerte enferma o qué?-
- Lo siento tenía un calor horrible y... –
- Está bien, sécate y vamos a dormir- dijo ásperamente el capataz- Mañana hay que madrugar-
Madelaine estaba de pie al lado de la cama secándose. Observó como se desnudaba su marido. Había cambiado. Ya no era aquel fornido hombretón que la levantaba con un solo brazo y se la llevaba a cabalgar por las colinas. A pesar de todo seguía conservando un cuerpo atlético, pero los años empezaban a hacer mella en él, igual que en ella. Sin darse cuenta y como movida por una fuerza ajena a su voluntad, se quitó el camisón y avanzó hacia su marido. Él estaba sentado al otro extremo de la cama de espaldas a ella. Comenzó a besarle el cuello y los hombros. Él se apartó.
- Esta noche no. Estoy cansado. Ya te he dicho que tengo que madrugar- dijo con aspereza.
Madelaine, que sabía perfectamente la razón de su cansancio, se cubrió, se recostó en la almohada y lloró hasta que el sueño la rindió.

Cuando despertó a la mañana siguiente, Richard ya no estaba a su lado."


Continuará....