Google+ Agapornix esquizofrenico: Mamá, quiero ser artista

Tuesday, January 8, 2013

Mamá, quiero ser artista

Estas navidades, como siempre que tengo vacaciones y aunque no las tenga tambien, para que nos vamos a engañar, me he dedicado, cuando mis obligaciones familiares me lo han permitido a volver a ver grandes clásicos del cine español. No, no me refiero a Hola, ¿estás sola?, ni El espiritu de la colmena, ni tan siquiera Cándido o Mar Adentro (pereza máxima solo de escribir el titulo) sino a los grandes clásicos de la comedia ligera de los 60 y 70. Don Paco, Concha, Jose Luis Lopez Vazquez, Antonio Ozores y todo esos grandes actores, porque era grandes actores, solo que no tuvieron la suerte de nacer en California y tuvieron que hacer el chascarrillo de la sueca y el paleto de Zaragoza... qué le vamos a hacer....

Ya sabeis que soy un absoluto nostálgico de aquella época, que supongo que por verla con otros ojos y sin haberla vivido en carne propia me parece fascinante, a la vez que altamente falsa, como toda obra propagandística que se precie. No en vano era la época del Spain is Diferent y donde el paletismo no era subdesarrollo, era exotismo.... como las reservas de indios en Milwaukee (si es que hay)[Nombre editado a petición de una fan que se ha turbado al leerlo malamente escrito] o los bailes esos de los turcos dando vueltas con faldas como las de Montesinos.

No voy a entrar a valorar sobre lo bueno o malo de la época en cuestión porque es meterse en fregaos, como hablar de educación infantil, música pop o moda española...siempre hay alguien que se siente ofendido...y no es mi propósito....no en estas fechas.

Por eso me quiero centrar en un grupo de actrices sin las cuales muchas de esas peliculas no habrían sido lo mismo. Que son el contrapunto de la gran estrella que llenaba cada plano y lucía la falda más corta, la bota más alta y el ahuecado más a la moda: las actrices secundarias de las pelis de los 60.

Debo aclara que aunque las ponga de secundarias, no lo son como tal, es decir, no son como Elsa Pataky o Blanca Romero, que están en la trama para enseñar muslo y ya está, no señor, estas mujeres era actrices como la copa de un pino, pero que, estaban un pelin en la sombra de la actriz principal, era la esposa, la tia, la asistenta, la tendera o la portera que daban la réplica perfecta al Ozores de turno.

Sin más dilación, mis actrices más favoritas:


Margot Cottens: Es una de esas que yo siempre pensé que era catalana o de esas tierras y no, resulta que es de Montevideo, Uruguay. Licenciada en Arquitectura. Por lo visto se vino en los 60 pa España y gustó un montón. Carrera meteórica y venga de películas. Es una de mis prefes sin duda. Sus papeles, siempre con un revestimiento cómico, es la eterna esposa de.... unas veces hace de boba (como en Vaya par de gemelos) y otras veces con un poco más de carácter como en El turismo es un gran invento, dónde no se lo piensa dos veces para darle una somanta de palos al bueno de Jose Luis Lopez Vazquez. En ambos casos personajes entrañables, llenos de ternura y con ese punto de tia solterona que todos tenemos.


María Isbert. Una gran dama de la escena. Sigue la estela de su padre José Isbert y siente la llamada de la actuación desde muy joven. Primeramente en el teatro, como tiene que ser, para después saltar a la gran pantalla. Su padre quería que opositara al cuerpo de Aduanas. Fascinante. La cosa es que debuta con 8 años en una obra de su progenitor, de teatro claro. Y lo mismo, venga a medrar. Antes se medraba muy fácilmente, como siempre he sostenido...es lo que tiene que esté todo por hacer. Pero eso es otro tema. La cosa es que también fue secundaria, protagonista y lo que le echaran, en cine, teatro, Tv.... Menos diver que Margot, pero una actriz fascinante. Su papel que más me gusta: Miss Elisabeth en Un rayo de luz, la institutriz inglesa de Marisol en su primera peli.


Isabel Garcés: Imposible imaginarla sin Marisol a su lado. Hizo de su tía, su madre, su protectora bilingual (papel que nunca llegué a comprender.... en Busquéme a  esa chica junto al Duo Dinámico). Pero, Isabel no solo compartió cartel con Pepa, también con Pili y Mili (esas gemelas que dan una tremenda grima por ir de menores cuando parecen tener 40 años....como Raquel Meroño en Al salir de clase) o Rocio Durcal, la eterna secundaría por culpa de Pepa. La cosa es que, Isabel, antes de hacer de señora mayor un poco ida y siempre risueña, triunfó mucho antes que todo eso en el teatro, allá por los años 20. Se comenta que incluso Jacinto Benavente, que, para los de la ESO, es un dramaturgo español, premio Nobel de literatura en 1922. Pues, Don Jacinto, le escribió varias obras especialmente para ella como ya hiciera Andrew Lloyd Webber con Sarah Brightman y el Fantasma de la Ópera. Amor absoluto.


Florinda Chico: La auténtica señora de la época. Gordota, permanente eterna, gafas gigantes, bien de cuello y de escote. Incluso iba de femme fatale poniendo de los nervios a Don Paco (Martinez Soria) en La Ciudad no es para mi. Natural de Don Benito, se viene pa Madrid y triunfa en la revista, una vez más, para los de la ESO, viene a ser lo que hacía Nicole Kidman en Moulin Rouge, pero sin diamantes de por medio...bueno, supongo que alguna habría. Llego a ser gran figura en la compañía de Celia Gámez, llegando a formar la suya propia. Y a finales de los 60 cuando se convierte en la gran estrella que siempre fue. Matrona corpulenta y mujer estupenda fue una de las más grandes secundarias ever. Hasta Chico y Chica la nombran en su gran éxito Lady Olé. Una grande.


M Luisa Ponte: Llegados a este punto, puedo decir, que después de ver todas las biografías de estas señoras, porque obviamente no me sé sus vidas, sus peliculas quizás pero... La cosa, es que me doy cuenta que todas son un poco iguales, padres artistas y ellas siente la llamada de la sangre y se hacen mega famosas en cero coma. Maria Luisa no iba a ser la excepción, fue la más joven en debutar, ya que lo hizo siendo solo un bebé. Tener un padre con compañía de teatro como que le ayudó un poco.... Venga de teatro antes de pasar al cine. Sus papeles solían ser de mujer un poco chunga, un poco antipática y amargada, papeles obviamente que le venían de perlas, al tener un físico imponente y una voz mega peculiar. Una de esas mujeres de la posguerra que te daba un bofetón y te mandaba a la luna. Miedito.
  

Gracita Morales: Poco hay que decir sobre esta gran actriz y mejor persona. Bueno, la verdad es que no sé si era buena persona o no, porque no la conozco, bueno conocí, que la pobre ya faltó. Una de las voces más reconocibles, perturbadoras y características de nuestro cine. Adivina, ¿su padre era ferroviario? NO, era el empresario del teatro Calderón. ¡Oh, sorpresa¡ La pobre Gracita pronto se queda encasillada en el papel de chacha, respondona, divertida, servicial y muy digna. Algo así como Antonio Resines pero haciéndolo mejor. Como siempre, una gran estrella termina sus días chungamente, sin trabajo y con venga de especiales cuando la palma y, de repente, todo el mundo está súper apenado. Pobre. 


Mari Carmen Prendes: Otra grande que, sí, venga también triunfaba en el teatro antes de hacer cine. Esta no por su padre pero por su hermano. Bah, lo mismo da. Así como dato curioso es que le pilló la guerra civil haciendo las Américas, concretamente Argentina y se tuvo que quedar allí 9 añitos. Bah, muy bien. Después ya vuelve y hace sus pelis. Era ya mayorcita y por esos sus papeles son de señora digna de la época pero siempre con un puntito cómico.  


Rafaela Aparicio: Esa abuelita entrañable que siempre nos recuerda a nuestra abuela o aquella señora vecina de tu abuela que siempre estaba en casa. Aunque sus papeles eran siempre de sirvienta de la casa, con alto contenido cómico, siempre diciendo las verdades y faltando un poco el respeto a sus empleadores pronto se gana el favor del público. Una de las actrices más entrañables ever.


Laly Soldevila: Natural de Barcelona, debe su fama en gran parte a un anuncio de detergente, llamado Tia Felisa, que le proporcionó una gran popularidad, algo así como al mayordomo de Tenn…. Pero claro, Laly era una artista mucho más completa. Adivina, oh, sí, triunfó en el teatro desarrollando su vis dramática para después pasar al cine donde desarrollo la cómica. Gracias a su característico acento, pronto se gana el cariño de propios y extraños. Del mismo modo, parte la pana en La casa de los Martinez, una suerte de Médico de Familia de la época…. Entreñable como la que más. 

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